Terapia de vidas pasadas

Terapia de vidas pasadas: ¿Realidad o fantasía?

A pesar de las críticas, ofrece sorprendentes resultados.

Con el candor que les distingue, los enamorados se hacen promesas e intercambian frases enternecedoras para describir las emociones que les conmueven, por lo que no es extraño escucharles decir: “Creo que te conozco de otra vida”. Por su parte, hay quienes pueden lamentarse de sus problemas y, con humor, aseguran: “Algo hice mal en mi encarnación pasada, porque no me salen bien las cosas”. Así, entre nosotros está presente el pensamiento de que la existencia del ser humano no termina con la muerte, aunque casi todos lo tomamos sólo como un juego o mera fantasía.

No ocurre así en el caso de la Medicina Alternativa, ya que esta idea ha sido fundamental en el desarrollo de original metodología de curación, la terapia de regresión a vidas pasadas, misma que se ha practicado desde hace mucho tiempo (al parecer fue conocida por distintas culturas, como la griega y egipcia) y que en 1982 tuvo importante giro que catapultó su popularidad.

En ese entonces, el Dr. Brian L. Weiss, jefe de psiquiatría del hospital Monte Sinaí, localizado en Miami, Estados Unidos, atendía el caso de Catherine, una joven con carácter depresivo y severa inseguridad. Habían pasado dos años sin que obtuviera resultados notorios a través de psicoterapia tradicional y, ante tal problemática, el especialista decidió utilizar técnicas de hipnosis para tratar de revivir momentos traumáticos de su infancia. Sin embargo, ante la orden del galeno (“vuelve a la época en que se iniciaron tus síntomas”), la paciente comenzó a relatar sus experiencias en una vida anterior, ocurrida aproximadamente en el año 1860 antes de Cristo.

Tras varias regresiones y la obtención de cambios favorables en poco tiempo, el Dr. Weiss necesitó cuatro años para decidirse a relatar lo sucedido y escribir el libro Muchas vidas, muchos maestros, que fue recibido con beneplácito y escepticismo, y alcanzó notable número de ventas.

Sin embargo, el caso del psiquiatra estadounidense no ha sido el único, ya que en épocas recientes muchos especialistas han dedicado notable esfuerzo a la práctica y estudio de dicha disciplina, a la cual podemos definir como “un tipo de psicoterapia que tiene el objetivo de hacer conscientes todos aquellos traumas que hay en nuestro interior y que se manifiestan a menudo en forma de problemas o dolencias. La diferencia es que, por ejemplo, en psicoanálisis pueden pasarse años en consulta sólo para elaborar un diagnóstico, y luego iniciar el tratamiento. En cambio, la terapia de vidas pasadas requiere pocas sesiones para que la persona vaya hacia su interior, distinga su problema, lo exteriorice con claridad y resuelva su conflicto”.

Así lo asegura el Dr. Samuel García Galeana, psicólogo de profesión que se desempeña como instructor y terapeuta en el Instituto Biocyber, en la Ciudad de México, y para quien existen dos formas de ver a este peculiar tratamiento. La primera, explica, es “tradicional”, de modo que la narración de hechos supuestamente ocurridos en vidas pasadas sirve para revelar conflictos subconscientes que requieren del abordaje del especialista en salud mental, tal como sucede en otros tipos de psicoterapia.

La segunda es “de una tendencia mística, digamos, donde prevalece esta idea de que la vida no es una, sino que el ser humano viene al mundo para aprender, y que para ello 70 u 80 años no son suficientes. De esta forma, se cree que no se ha tenido una sola existencia, sino que ésta se encuentra unida a muchas otras”.

De cualquier forma, el psicólogo señala que, para fines prácticos, pensar en vidas pasadas no es lo más importante, sino que este procedimiento logra importantes cambios de actitud y de conducta. Apunta al respecto: “En la práctica terapéutica relajamos al paciente, lo llevamos a un estado en que accede a su subconsciente, sin perder la conciencia, para que fluya la información que ha quedado ‘anclada’. A veces la persona empieza a hablar de otro lugar y época, y lo primero que se puede pensar es que lo imaginó o lo inventó. Nosotros consideramos que, si pasó o no en otra vida, no importa; de cualquier forma se nos narra algo que necesita exteriorizarse, un conflicto que incluso presentado de esta forma necesita atención”.

Herramienta psicológica
Un hecho importante en este procedimiento consiste en que el paciente es quien establece los objetivos y quien lleva a cabo el trabajo de exploración, de modo que el papel del terapeuta se restringe al de auxiliador. “Nuestra tarea consiste en lograr que la persona se sienta cómoda y, a través de la voz y ejercicios de respiración, generamos confianza e inducimos la hipnosis. La frecuencia de las ondas cerebrales disminuye y a partir de ese momento se genera un diálogo del paciente consigo, una especie de ‘sube y baja’ entre sus mentes conciente y subconsciente, que permite que la información bloqueada fluya. Esto es muy interesante porque posibilita rápido avance en cuestiones arraigadas, como aquellos patrones nocivos aprendidos a temprana edad y que repetimos sin darnos cuenta”.

El trabajo de regresión se realiza en dos horas, aunque los primeros 15 minutos se invierten en lograr la hipnosis. De inicio se sugiere que el paciente recuerde un hecho agradable para que se familiarice con la técnica, y luego se trabaja con los aspectos problemáticos. Pocas veces hay resultados definitivos en una sola sesión, por lo que se requieren en promedio 3 ó 4 consultas (máximo 6), a veces con intervalos de un mes para asimilar la información obtenida.

El Dr. García Galeana especifica que en casos de experiencias muy dolorosas, como accidentes, muerte de alguien cercano o abuso sexual, la persona puede “conectar” con su vivencia y hacer una localización pronta de su bloqueo, misma que puede ser dolorosa, pero soportable. En problemas no resueltos, como conflictos de pareja o falta de recursos económicos a pesar de que se realiza gran esfuerzo laboral, se pueden reconocer aquellos patrones en los que se falla.

Así, asegura que “en lo emocional, la regresión es excelente, pues muchos traumas o problemas de personalidad, como inseguridad o timidez, pueden desbloquearse, ya que al comprender su origen es más sencillo trabajar en disolver los patrones negativos. En enfermedades mentales se puede ayudar durante etapas iniciales, aunque reconocemos cierta limitación en casos avanzados, pues cuesta mucho trabajo y es probable que exista la administración de medicamentos que no se puede suspender y que interfieren en nuestro trabajo”.

En lo que concierne a enfermedades físicas, el Dr. García Galeana explica que también ofrece beneficios notables, ante todo en problemas psicosomáticos (de origen mental o emocional, pero que afectan al cuerpo). Debido a que algunos daños orgánicos se deben a la acumulación de emociones negativas, indica que, por ejemplo, “el paciente dice que quiere investigar sobre su gastritis (inflamación estomacal que genera acidez, indigestión y dolor), y una vez que entra en hipnosis es capaz de sentir qué genera la acidez estomacal excesiva, encuentra cómo regular su deficiencia y mejorar”.

El psicólogo especifica: “De acuerdo con la medicina tradicional china, cada órgano trabaja con una emoción y, cuando ésta se maneja en exceso, se genera un problema. Volviendo al caso anterior, la persona suele encontrar durante la regresión que su gastritis se debe al manejo excesivo del pensamiento. Por lo general, le atribuimos tal característica al cerebro, pero éste se responsabiliza del razonamiento; al estómago le afecta el pensamiento excesivo: tener demasiados problemas y preocupaciones, u ocuparse en tratar de resolver la vida y las dificultades de otros. Está claro que el paciente encuentra que esta tendencia es negativa y repercute en su salud”.

La terapia de regresión también ayuda a lograr mejoría o curación en otros problemas físicos de consideración, aunque “tenemos que aclarar que no sólo es a través de nuestra técnica, sino que el paciente lleva un tratamiento médico y farmacológico. A nosotros nos corresponde trabajar en el bloqueo de emociones, como odio y resentimiento, y crear conciencia en el paciente para que lo resuelva”.

Así, en enfermedades como diabetes (exceso de azúcar en sangre), hepatitis (infección viral que genera la inflamación y atrofia del hígado) o síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), el cambio de patrones redunda en el fortalecimiento del sistema inmune y/o se mejora la potencialidad del organismo para salir adelante. Empero, esto no significa que se trate de una solución a todos los problemas.

“Un caso que me agradó mucho —dice el Dr. Samuel García— fue el de una chica que vino con cáncer terminal. Ella ya había recibido radioterapia y quimioterapia; estaba muy delgadita y su cabeza estaba rapada. Durante la consulta me dijo que lo único que quería saber es qué le esperaba, y en la regresión pudo observar un lugar maravilloso: un bosque con un lago, rodeado de montañas. Entonces sintió la presencia de lo que ella describió como ‘un ángel’, que le traía un pergamino; luego de insistirle en que se lo mostrara, lo observó y descubrió que estaba en blanco. Salió del estado de hipnosis y se fue a su casa para tratar de entender lo que vio. No hubo otra sesión, porque falleció a los 15 días, pero vinieron sus hermanas para agradecer lo ocurrido. La paciente había entendido que el papel en blanco era su vida, que había concluido, y perdió el miedo a la muerte porque supo que no era su fin, sólo el de su existencia actual”.

Territorio por descubrir
La terapia de vidas pasadas ha tenido una evolución curiosa, misma que deja entrever cuáles son los caminos que recorrerá en fechas próximas. Por principio de cuentas, cabe recordar que su valoración en la época actual partió de un hecho casual: médicos en diversas partes del mundo, con más o menos años de diferencia, daban tratamiento con hipnosis a pacientes con problemas psicológicos, y éstos empezaban a “recordar” vivencias en otra época y cultura, como si hicieran un viaje por pasajes históricos de los que a veces no tenían conocimiento.

A raíz de esto, grupos como el del Ing. Fernando Ramírez y Escalona (fundador de Biocyber) y su equipo de colaboradores, “nos dimos a la tarea de solicitar a los pacientes la mayor cantidad de información posible para crear un archivo, debido a que notamos que algunos de ellos podían ver muchos detalles, incluso recordaban nombres, fechas y objetos determinados, como un reloj o un anillo. Lo asombroso es que algunas personas, una vez concluido el tratamiento, han tenido la oportunidad de ir a esos lugares y han reconocido el sitio donde supuestamente murieron o los enterraron, y nos han relatado que sienten algo especial, un lazo que les une”.

Además de aclarar que hasta el momento no ha encontrado a nadie que fuera famoso en una vida pasada (el Dr. García Galeana ejerce desde mediados del decenio 1990-2000), también comenta que una de las primeras variaciones en el tratamiento consistió en recordar el momento del fallecimiento. El hecho resultó de gran trascendencia, ante todo para pacientes con pánico a la muerte y tendencias suicidas, sin olvidar algunos casos particulares.

Explica el especialista: “un muchacho recordó una vida pasada en la época de la conquista, y vio cómo le enterraban una lanza en el estómago. Colocaba sus manos como si sujetara el artefacto, sintiendo el dolor y desesperación. Actuaba como si le pasara en realidad y en ese momento, pero lo narraba a sabiendas de que estaba en el consultorio. Gracias a esto encontró el por qué de un problema digestivo que no tenía causa aparente, y logró aliviarse”.

No contentos con lo anterior, diversos especialistas iniciaron la exploración del espacio entre vidas, a fin de saber qué ocurría una vez que se experimenta la muerte. “Esto ha pasado en varias ocasiones, y los pacientes suelen describir el lugar donde se encuentran como un sitio donde no hay dimensión, pero que por el hecho de estar ahí adquiere forma. Nos han dicho que hay una especie de pantallas donde revisan su vida, comprenden las enseñanzas que recibieron e, incluso, eligen su próxima fecha de nacimiento, padres y país de residencia. Una persona nos dijo que tenía varias opciones, pero decidió nacer en un hogar con un padre alcohólico y problemático. Le preguntamos por qué lo hizo y nos contestó que fue porque ahí iba a aprender mucho”.

Relatos como los anteriores, divulgados por diversos libros y personalidades, han generado gran expectación en torno a las vidas pasadas, por lo que muchas personas desean someterse a regresión. Empero, existe la posibilidad de caer en manos de alguien sin la capacidad de abordar este trabajo, así que, para evitar este problema, el psicólogo aconseja que el paciente le pida al terapeuta su certificación, misma que pudo ser extendida por el Dr. Brian Weiss o por Biocyber.

Sobre este punto, el especialista aclara que “es normal tener el temor de que se genere algún daño con este tipo de trabajos, pero debo mencionar algo curioso. Cuando hay un mal trabajo para lograr una regresión, siempre ‘algo’ protege al paciente. No sabría decirle qué es, pero hemos encontrado que se genera desconfianza, no se entra en trance y no hay forma de que ocurra algo”.

En cuanto al presente y futuro de esta terapia, Samuel García indica que “apenas estamos en el umbral, y considero que nos falta presenciar muchas cosas asombrosas. Es verdad que algunos colegas médicos y psicólogos nos ven con cierta extrañeza porque falta mucha investigación científica al respecto, pero sí les hemos podido comprobar el cambio que hay en los pacientes y la sanación que esta técnica empieza a promover”.

A modo de ejemplo, explica que se han realizado algunos ajustes a la técnica y, cuando se trata una dolencia en especial, se le pide al paciente que coloque sus manos sobre la zona afectada, y una vez que entra en hipnosis se obtiene más información sobre los problemas emocionales que le aquejan.

También se sigue trabajando en la recopilación de datos sobre las regresiones, y “tratamos de crear una barra de especialistas para agrupar a las personas que se dedican a trabajar con seriedad. Por el momento sólo mantenemos comunicación e intercambiamos información con el Dr. Weiss y otros terapeutas, como el Dr. José Cabouli (Argentina) y la Dra. Angelina Ahumada (México)”.

Finaliza el psicólogo: “Por ahora la terapia de regresión a vidas pasadas es una alternativa, pero en el futuro será muy común. En años venideros la evolución de la Medicina irá, en buena medida, hacia el combate a problemas de salud inducidos por la mente. Ahí tenemos un espacio de trabajo importante, porque hemos descubierto que toda persona puede influir en lo que vive, por más terrible o doloroso que sea, y que siempre tenemos algo qué aprender de la enfermedad y de los problemas”.

Para obtener mayor información sobre este tema puede consultar la página del biocyber (http://www.biocyber.com.mx), donde también encontrará un correo electrónico y números telefónicos en los que puede resolver sus dudas.

Autor: Rafael Mejía
Fuente: saludymedicina.com.mx

2 comments to Terapia de vidas pasadas

  • janett elizabeth larco carrasco

    Muchos saludos tengan la gentileza me gustaría saber sobre la hipnosis de vidas pasadas como método psicoterapéutico, soy psicologa gracias.

  • Rafael Mejía

    Gracias por rescatar esta nota, que fue borrada del sitio original en que se publicó hace unos años (saludymedicinas.com.mx). La creí perdida, pero qué bueno que sigue en línea. ¡Saludos!

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