Reiki: la energía de la vida

por: Giselle Balido
Fuente: Vanidades

Bienestar total de mente, cuerpo y espíritu… Con esta técnica, la salud está –literalmente– en tus manos
Trata de imaginar, por un instante, una energía positiva, llena de luz, que circula por todo tu cuerpo, colmándote de salud, paz y armonía…
Esa es la esencia del Reiki, una práctica espiritual que cada día gana más seguidores, pues muchas personas lo ven como una manera orgánica y natural de crear un balance entre la mente, el cuerpo y el espíritu. Pero aunque está arraigado en el plano espiritual, el Reiki no trasmite dogmas ni principios religiosos. Sus practicantes lo describen simplemente como la quintaesencia de los cuatro elementos: fuego, aire, tierra y agua; una fuerza vital que no se crea ni se destruye, pues es constante y circula ininterrumpidamente por el interior de todo organismo vivo, a través de la sangre.

Un poco de su historia
Esta ciencia antigua, que muchos también consideran un arte, se redescubrió en Japón en el siglo XIX y se dio a conocer al público en general en 1973, en los Estados Unidos.
Su fundador fue Mikao Usui, un sacerdote cristiano que, después de un profundo estudio de los textos sagrados del Tibet, India (los Sutras y los Vedas) y China (el Tao), descubrió el secreto de ‘curar’ con las manos. El principio es muy simple: básicamente, el Reiki restablece el equilibrio cuando se produce un desbalance energético en el organismo, lo cual consigue eliminando obstrucciones y permitiendo el flujo de energía positiva a los órganos vitales. Por eso se dice que esta práctica no cura la enfermedad; simplemente elimina las condiciones espirituales, emocionales y psicológicas que la producen. Gracias a estos efectos holísticos, actualmente muchos la utilizan como un complemento de la medicina tradicional.

Fuente de paz y salud
De acuerdo con Urs Rieben en su libro Manual completo de Reiki, los beneficios de este son múltiples, ya que es un complemento ideal para todo tipo de terapia. Esto se debe a que actúa en tres niveles diferentes. En el nivel físico, ayuda a aliviar un sinfín de síntomas y condiciones, desde las migrañas, hasta las menstruaciones dolorosas, el síndrome premenstrual, la artritis, los dolores de espalda, el reumatismo y los problemas del sistema digestivo. En el nivel emocional, el Reiki libera las obstrucciones que crean discordia con uno mismo y con otros, y aumenta la fuerza creativa, estimulando la imaginación y la capacidad de disfrutar más de la vida. En el nivel mental, le permite a la persona reflexionar, tomar conciencia de su entorno y sus circunstancias, y hacer decisiones más coherentes y acertadas.
El Reiki también es beneficioso en casos de estrés, depresión e insomnio, ya que mediante la práctica se aprende a calmar la mente. Es por eso que también resulta muy eficaz a la hora de tratar casos de esterilidad causada por bloqueos mentales. Y justamente porque actúa en el organismo tanto como en el espíritu y las emociones, el Reiki refuerza los beneficios de la terapia aplicada, desde la homeopatía para curar un simple catarro, hasta la quimioterapia contra el cáncer, limitando los efectos secundarios. Sin embargo, el Reiki no tiene efectos secundarios, pues se limita a suplir lo que le falta a la persona.

¿Cómo funciona?
Por medio de ciertos movimientos específicos de las manos, el maestro de Reiki elimina los ‘nudos’ —o las áreas bloqueadas— que obstruyen los chakras. Estos son las vías de energía vital de cada ser humano, y cada uno tiene cualidades y características particulares que corresponden a una parte del cuerpo físico.

  • El primero es el Chakra Raíz, y es la base, el que nos arraiga a la parte física de la vida, por lo cual corresponde a la estructura ósea.
  • El segundo es el Chakra Sacro, y está conectado a los intestinos y los riñones. En el aspecto espiritual, corresponde a la receptividad y a la capacidad o incapacidad de eliminar las emociones negativas.
  • El tercero es el Chakra Solar, y tiene su contraparte en el metabolismo. Está ligado a lo que ‘digerimos’ o ‘no podemos digerir’ en el plano emocional o afectivo.
  • El cuarto es el Chakra Cardíaco, y representa el amor en todas sus manifestaciones. Es también el chakra de la caridad, la compasión y la ternura por todas las criaturas de la Tierra. Este chakra es muy importante, ya que la mayor parte de las enfermedades en el mundo occidental están relacionadas con el corazón (hipertensión, problemas cardíacos), lo cual revela problemas de índole afectiva.
  • El quinto es el Chakra Laríngeo, y es el puente que nos conecta con los dioses. Es, además, el chakra de la comunicación y de la expresión de los sentimientos.
  • El sexto es el Chakra Frontal, y está situado entre los dos ojos. Quizás por esto se le conoce también como ‘el ojo de Dios’. Está vinculado al equilibrio entre el cuerpo y el espíritu, lo visible y lo invisible, el pasado y el futuro.
  • El séptimo es el Chakra de la Corona, y está en comunicación constante con la energía universal de la vida. Es la base de nuestra filosofía y su equivalente en el plano físico es el cerebro.

La terapia
Para comenzar, la persona que recibe la terapia se tiende en una camilla y adopta una posición cómoda, como si le fueran a dar un masaje. Con los ojos cerrados, respira profundamente y se relaja. Acto seguido, el maestro de Reiki coloca las manos a una distancia de 5 a 15 cm del primer chakra (raíz), que se encuentra en la base del pubis, y realiza una serie de movimientos circulares muy lentos con las manos, diseñados para controlar las fuerzas de estas vías energéticas (en lugar de las manos, también puede usar un péndulo). De esta manera va tratando los diferentes chakras y liberando sus energías. Según efectúa los movimientos, siente la energía que circula entre sus manos y el chakra de la persona a la que trata. Es por esto que a menudo se establece una conexión muy profunda y espiritual entre el maestro y el que recibe la terapia.

Cómo iniciarse…
Para iniciarse en la práctica del Reiki no es necesario tener una facultad extrasensorial o mística, como algunos creen. Pero sí hay que aprender la técnica y someterse a iniciaciones. Después de una práctica de 21 días en sesiones de 20 minutos a una hora, el estudiante se convierte en reikista y puede autotratarse o tratar a otros. Para cada nivel requiere de una nueva iniciación, y aprende nuevas técnicas.

Entonces está listo para seguir al pie de la letra uno de los principios fundamentales del Reiki: que todos estamos unidos en la misma energía y, por lo tanto, cuando ayudamos a uno, ayudamos a todos.

52 comments to Reiki: la energía de la vida

  • camille

    necesito que alguien me ayude, me quemaron con las manos, me dijo esa persona que es con la energia que tiene en sus manos, que se suelta sin que se de cuenta, el tema es que tengo espasmos y dolores en esas sonas desde hace algunos meses, alguien sabe algo al respecto? es una sensación muy incomoda. desafortunadamente ya no mantengo contacto con esta persona pero me sigue ocurriendo. que puedo hacer?

  • Jorge Sidoine

    El telefono porfavor!

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